Bajo de nota
Es uno de esos momentos en que el asco llena mi boca, me siento frustrado, oprimido, sin salida, busco a los alrededores alternativas, pero todo se ve cerrado, inhóspito y detrás del cristal, en medio de la oscuridad solo abundan las nieblas y las sombras.
Me aferro a la ventana, al panorama, al último adiós de los que se alejan, al último sonido de los que desearía no se hubieran ido y me veo reflejado afuera, pálido, cansado, tratando de caminar, buscando a donde llegar, a una meta que cada día es más esquiva.
¿Sigo luchando?, ¿sigo agotándome?, ¿sigo deseando llegar?, en este punto me es difícil pensar, no soy de los que se rinden con facilidad, pero mis fuerzas se están acabando aunque hay nuevos motivos para seguir en lucha.