Sombras
No me era posible imaginar que algún día, en alguna esquina, pudiera hallar aquella sombra, que sus brazos me ataran a ella, me llevaran al cielo y una vez allí me dejara condenado a una caída simple y rápida al vació de mi interior, un vació que se creo en ese vuelo, ante la necesidad de subir más y el hecho de ya no poder hacerlo… ahora solo debo retomar mis restos, recobrar los pasos, caminar por otra esquina esperar si encuentro la sombra que rearme mis pedazos.