Bienvenidos sean todos, el circo de mi vida abre un nuevo espectáculo!!!…. Damas, caballeros, sean todos bienvenidos a la muerte de mi corazón, tendremos trapecistas, pendiendo peligrosamente en las alturas a las que lleva la dulce voz de una mujer, tendremos malabaristas manejando de forma diestra los sentimientos y situaciones, encontraran al domador de leones buscando sobrevivir a otro espectáculo en la jaula… sigan! Sigan! La función es gratis y todos pueden entrar.
Y en nuestra pista central encontraran al payaso, la estrella del programa, el único en el mundo con maquillaje triste y sonrisas rotas, yo, en medio de las luces, de los aplausos y de la incomprensión de un público que solo quiere divertirse con mis tristes payasadas sin pensar en el mensaje de mi presencia.
La función debe continuar y a pesar de que no me siento cómodo con mi papel toca complacer al público presente, no pude ser trapecista pues en los muchos intentos en el columpio por más que lo intente, nunca pude tomar la mano de mi compañera y terminaba abrazado por la red que evitaba mi muerte, en ningún momento fallaba por falta de confianza, solo ella no confiaba en mi.
No pude ser malabarista… en mis manos torpes las situaciones y los sentimientos se mezclaban de manera tal que terminaba por perder el control y todo terminaba en el piso, a pesar de que lo intentaba, me esforzaba y luchaba por lograrlo.
Mucho menos el domador de leones, nunca comprendí su lengua, trate de hacerme entender por la razón, pero mis palabras no fueron suficientes y salía huyendo de la jaula al ver que los ojos de las fieras me veían como su entremés en medio de la cena.
Pero clasifique como payaso, porque a todos los hacia reír y se sentían bien con mi presencia, me lanzaba en medio de los actos de mis compañeros y avivaba al publico con mis disparates y jocosas situaciones sobre la pista, no era uno de los espectáculos centrales pero era feliz.
Diario me maquillaba, me levantaba muy temprano para aquella tarea y delineaba de manera delicada cada contorno, pero en especial mi sonrisa, aquella que me hacia sentir orgulloso, aquella que en ocasiones, actualmente, extraño al mirar a mi espejo. Me vestía con dedicación y esperaba en medio de la salida por los primeros aplausos y la voz que llamaba a mi presencia, aquella voz, dulce y melodiosa, la que me inspiraba a salir.
Pero un día, todas las razones por las que anteriormente falle, se unieron contra mi, destrozaron mi espectáculo, se burlaron de mi rutina, y me humillaron al dejarme en medio de la pista, hincando, llorando sin razón y con la sonrisa perdida de mi rostro, esta vez fui mi corazón el que no aguanto más mis fracasos marchándose por la dirección contraria a la ruta del circo, talvez contando sus pasos y buscando esa voz que no lo volvió a llamar para su acto.
Desde entonces soy el espectáculo central, la gente entra solo por ver el payaso que llora, se burlan y hay más carcajadas en el publico que anteriormente, pero en mi pecho resuenan sus rizas en aquel espacio que ha quedado vació, se oye los ecos de la voz que jamás me volverá a llamar. Al fin soy la estrella del circo y mi acto es el más arriesgado del mundo… un payaso sin corazón que hace reír utilizando su tristeza.
La carpa cae, los trailer se empiezan a mover en busca del siguiente pueblo y detrás de mi móvil corren los niños, riendo a carcajadas y lanzando piedras que ya no me duelen al tocarme, en las noches, en medio de la delineada silueta de las montañas pongo atención a los susurros en busca de la voz que me llame de nuevo a reír para hacer reír.
La noche es larga, el viento frió golpea mi ventana provocando un sonido turbio y abrumador llevando la temperatura de mi cuarto a 0 busco al lado derecho de mi cama y solo encuentro el hueco de tu ausencia y allí hace aún mas frió.
Me levando, me preparo un café con la esperanza de que sirva este para reconfortar mi helado cuerpo y mientras el agua hierve provocando un momentáneo alivio con su calor no dejo de pensar en las noches venideras, en el frió incesante del invierno y en el terror que siente mi ser al pensar que definitivamente hoy me encuentro solo.
Y nuevamente me entro en aquel cuarto helado como tumba, donde hasta los recuerdos se han marchado a buscar abrigo, donde las paredes y mi techo blancos se convierten en la tela de proyección de mis pensamientos y en ella veo el sitio en que tu aguardas pero no esperas mi presencia.
Como convencerme a mi mismo de que aquella historia ha acabado y que deberé enfrentar el invierno solo, con mantas y sabanas en mi cuerpo pero con el frió en el interior de mi alma, con tu ausencia en mi pecho y con una garganta apunto de gemir y gritar por el dolor que causa extrañarte.
"El amor todo lo espera"Algunas veces siento
I Cor. 13,7
Que esta espera larga
Es mas larga de lo que presupuestaba
Y miro por la ventana presuroso
Esperando tu llegada.La chimenea se encuentra encendida
Y en el caldero hierve el agua para tu té
Y quizás una que otra herida
En el estudio aguarda el libro que leíste
En la misma pagina, verso y palabra.
Limpio la casa constantemente
Exorcizando los demonios que pueda encontrar
Aquellos que tu ausencia trajo
Y que buscan anidarse en la misma esquina
Aquella donde guardo tus retratos¿Qué luchas estas librando?,
¿A qué distancia te encuentras de este sitio?,
¿Cuándo tus pasos se enfocarán a tu regreso?,
¿Cuando mis manos volverán acariciarte?,
¿Cuándo brincará de nuevo mi corazón con el hecho de mirarte?.Pero ante las dudas que me embargan
Sigo dedicado a mi labor,
Chimenea encendida, caldero humeante
La comida esta lista
Solo faltas tú.
Quiero hacer una historia en que por primera vez no hable de ella, en la que no hable de sus cabellos al viento, desordenados como me gustan, donde no se mencionen sus labios de diosa, sus manos de guerrera y su alma, sobretodo su alma que se confunde entre las sobras de mi pasado y la niebla espesa de un amanecer frió.
Quiero contar un cuento que no hable de mi, de mis sueños reflejados en aquella niebla, de mis recueros junto a ella, lo que era sin ella, ni del futuro que diseñe en el cual siempre su silueta estuvo presente tras la cortina, a la espera de que la descubriera, como en un juego de escondidas.
Pero al pasar los dos primeros párrafos de esta historia me doy cuenta que imposible no hablar del hielo que nos rodea, de la distancia que nos separa y de la espera del amanecer que nos unirá cuando me encuentro sumergido en medio de una noche eterna.
No soy capaz en este momento ni siquiera de imaginar una historia donde alguien sea feliz, ya que al buscar su protagonista viene a mi mente la imagen de los rostros de la calle, caminando como zombis bajo sus propias preocupaciones y afanes, buscando su refugio en la noche y la muerte de su rutina en una muerte transitoria en medio de sus sueños o en el fondo de un vaso que jamás contendrán suficiente elipsis para llevarlos volando sobre las montañas de sus preocupaciones.
Y vuelvo a nosotros al no ser capaz de escribir sobre algo que no sea el miedo que tengo de parecerme a ellos sin darme cuenta o que ella se pareciera a ellos, de ser parte de aquella calle de zombis y que en el transito ella también este o que mi café no sea mas que la versión de mi elipsis de olvido y mi alas imaginarias, no quiero pensar mas, no quiero escribir más, no por lo menos en esta hora de mi eterna noche.
En mi lista musical una banda tiende siempre a tener mas resonancia que las demás, con cada trabajo de ellos que llega a mis manos encuentro aun más profundidad en sus letras y armonía en su música, me refiero a Lacrimosa, Lichtgestalt es el trabajo a través del cual esta banda Alemana celebra sus primeros 15 años a nivel musical y en este espacio anexo su ultimo video.
Te he perdido en la mañana
cuando la nieve se siente en nuestro mundo
te he perdido en el frío
entre estas figuras de nuestras ilusiones
funde un imperio de amor y dolor
esperaba este beso, este beso del adiós
por lo que nunca
olvidare tu cara
detrás de la ventana
de ese tren partiendo.Le pedí a la luna
te trajera de vuelta entre mis brazos
llame al aire para que guié tu camino
le implore a la tierra que te sostuviera fuerte
que te cuidara de todo daño
te envíe besos en mis sueños
por lo que se
que tuvimos nuestro tiempo
cierro la puerta
la fiesta se acabo.
Imponiendo nuestro amor
a través de todos los años que dimos la cara
ahora yo en mi soledad
pasando sobre estos campos de memorias
todas estas visiones del templo de mis sueños
sacrificándome por todo
por lo que nunca
olvidare tu cara
detrás de la ventana
de ese tren partiendo.
Le pedí a la luna
te trajera devuelta entre mis brazos
llame al aire para que guié tu camino
Le implore a la tierra que te sostuviera fuerte
que te cuidara de todo daño
te envíen besos en mis sueños
por lo que se
que tuvimos nuestro tiempo
cierro la puerta
La fiesta se acabo.